viernes, 18 de septiembre de 2015

DERRUMBE DEL IMPUESTO A LA RENTA MINERO Y DEL CANON 2014 PERÚ: CANON SÍ, MINERÍA NO

ESCRIBE: Jorge Manco Zaconetti (Investigador UNMSM)


Ante la evidente incapacidad del ministro de energía y minas, algún asesor debiera decirle al Presidente de la República que no puede hacer declaraciones tan desatinadas con respecto al proyecto Conga, al señalar que el mismo es “un proyecto intrascendente para la historia del Perú”, pues es un proyecto privado, que ha sido una fuente de conflicto que ha paralizado las inversiones mineras en Cajamarca, con amplia difusión en el resto de país. 

Ello plantea varios problemas, sobre el rol del estado y la promoción de las inversiones, particularmente mineras que han aumentado significativamente atraídas por los altos precios de los productos mineros, la estabilidad contractual, el permisivo marco tributario y los bajos costos de producción convirtiéndose en una fuente renovada de conflictos sociales que traban importantes proyectos que teóricamente comprometen más de 57 mil millones de dólares en el próximo quinquenio. 

Dichas afirmaciones contradicen las supuestas prioridades que tendría la inversión privada y demuestra la orfandad de ideas del primer mandatario no solamente sobre la importancia de la inversión comprometida por la Minera. Yanacocha en el proyecto Conga, sino el punto de quiebre que significaría para otras inversiones en diferentes proyectos mineros que el país necesita para asegurar su crecimiento en un contexto de incertidumbre de la economía mundial.

Así, como hemos apostado por las inversiones del proyecto de modernización de Talara que suponen inversiones superiores a los 3,500 millones de dólares, las mismas que se incrementarían si es que se aplica el efecto multiplicador y acelerador de la inversión, que tendrá efectos expansivos en la economía del norte y resto del país. 

Del mismo modo debiéramos apostar por el proyecto Conga con la debida responsabilidad social, ambiental y tributaria, dialogando y convenciendo a la población cajamarquina, en especial campesina pues en el balance entre los efectos positivos y negativos de la inversión en dicho proyecto, la región y el país resultaría beneficiado, si es que se superan las observaciones legítimas al estudio de impacto ambiental.

El primer servidor del país no puede afirmar que un proyecto que compromete más de 4,000 millones de dólares sea un “proyecto intrascendente” para el país. Con las inversiones mineras se trata de maximizar el “valor de retorno”, es decir los sueldos y salarios pagados, las compras locales y los impuestos abonados al fisco. Es más,  así el grueso del capital constituya maquinaria importada hay un efecto expansivo, pues en el futuro habrá también un efecto multiplicador y acelerador de la inversión tanto a nivel regional y nacional.

La necesidad de nuevos proyectos mineros resultan indispensables para asegurar el crecimiento económico que con todas sus distorsiones y perversidades genera riqueza que en segunda instancia permite la lucha redistributiva sea por mejores salarios, más recursos para las regiones vía canon y regalías más otros ingresos fiscales, como el gravamen y el impuesto especial a la minería.

 Ello es más urgente y necesario ante el derrumbe del impuesto a la renta pagado por las empresas del sector minero en el período correspondiente al período enero/octubre 2012 en relación al período similar del año 2012, y que afectará aún más el canon minero por distribuir para el período junio 2014/ mayo 2015 un período electoral, crítico desde el punto de vista político que afectará las futuras inversiones en especial del sector minero.

CAÍDA DEL IMPUESTO A LA RENTA Y OTROS INGRESOS FISCALES

En el cuadro respectivo para el período enero/octubre 2013 en relación al 2012 se verifica la fuerte disminución del impuesto a la renta captado por el fisco de las operaciones mineras, gracias al carácter deducible de las nuevas regalías mineras, el impuesto especial a la minería y el gravamen minero. Si a ello se suma las diversas partidas que también tienen la consideración de gasto deducible podemos entender la drástica disminución del impuesto a la renta pagado por la actividad minera.

En realidad al mes de octubre del 2013, el estado ha dejado de percibir 3,073 millones de nuevos soles lo que constituye una variación negativa del 34 por ciento, la misma que afectará gravemente la determinación del canon minero para el período junio 2014/ mayo 2015, en un ciclo político electoral de nuevas autoridades regionales y locales.

Es decir, se prevé un “nuevo incendio en la pradera” en las regiones mineras ante un gobierno que ha demostrado una evidente mediocridad en el manejo y administración de los conflictos sociales.

El impuesto a la renta al pasar de 9,111 millones de nuevos soles en el período enero/octubre 2012 a 6,037 millones en el período enero/octubre del 2013 mantendrá esta tendencia al cierre del 2013. Se debe recordar que el impuesto a la renta abonado por las empresas constituye la base económica en la determinación del canon, pues por decisión del estado el 50 por ciento del impuesto se transforma en canon minero. 

En el mismo sentido, los nuevos ingresos fiscales establecidos por el nuevo marco tributario vigente desde octubre del 2011  a la fecha como el gravamen minero que abonan las empresas con contratos de estabilidad jurídica y tributaria, para el período en referencia, enero/octubre 2013 en relación al 2012, también disminuye al pasar de 721 millones a 620 millones de nuevos soles, lo que representa una variación negativa del 14 por ciento.

Igualmente el impuesto especial a la minería que en la práctica sustituye al llamado aporte voluntario del gobierno aprista transita  de los 353 millones de nuevos soles a los 253 millones con una disminución absoluta de 100 millones menos lo que representa una variación negativa del 28 por ciento.

Por último las nuevas regalías mineras también disminuyeron al pasar de los 445 millones de nuevos soles a 380 millones para el mismo período, con una disminución relativa del 15 por ciento. Como las nuevas regalías, el impuesto especial y el gravamen minero se aplican sobre el margen de la utilidad operativa, el menor ingreso y utilidades de las mineras obtenido en el 2013 estaría explicando parte del derrumbe en estos ingresos tributarios.

En síntesis el fisco ha dejado de captar por concepto de impuesto a la renta hasta octubre del 2013, la suma de 3,073 millones de nuevos soles que afectarán la determinación y distribución del canon minero del período junio 2014/ mayo 2015. Esta disminución ha sido en parte compensada por los 1,254 millones de nuevos soles captados por el impuesto especial a la minería, las nuevas regalías mineras y el gravamen minero.

Por tanto, el nuevo marco tributario seguirá afectando la recaudación del impuesto a la renta y por tanto la base económica que determina el canon minero y su distribución entre los gobiernos locales distritales, provinciales, gobiernos regionales y universidades públicas, lo cual será una fuente renovada de conflictos sociales. 

Por ello, el gobierno debe repensar toda modificación en la fórmula de distribución del canon minero al margen de los importantes montos que pudieran existir en las cuentas de los gobiernos locales y regionales. Se trata de agilizar y promover las inversiones regionales en proyectos de infraestructura, proyectos productivos, educación y salud de calidad y lucha contra la pobreza.

Si la base en la determinación del canon minero que es el impuesto a la renta disminuye por una serie de factores que van desde los menores precios de los minerales, menores ingresos de las empresas, marco tributario permisivo, gastos deducibles que afectan la utilidad imponible para el año fiscal 2013, qué sentido político tendría modificar la fórmula de distribución del canon minero, que sin dudas afectará los intereses de los gobiernos locales y regionales, promoviendo mayores conflictos sociales y por tanto trabando las inversiones mineras que el país demanda para asegurar el crecimiento económico.

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