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viernes, 6 de noviembre de 2015

La moda se acomoda



Aunque el dicho popular indique que “la moda no incomoda”, la industria del vestuario vive días de ajuste, más allá de las polémicas en torno a la talla física de las modelos, el upgrade está llegando a las bases mismas de la industria. Bajo el concepto “¿Sabes quién hizo tu ropa?”, varios grupos ligados al diseño independiente, de manera especial en Europa y Estados Unidos, desarrollan una corriente bastante inquieta y que, a la vuelta de los años, ha instaurado algo así como un nuevo marco teórico para el mercado de la moda.
En la elaboración de una prenda entran en juego diversos procesos y decisiones, y la apuesta es el desarrollo sostenible, el medio ambiente, mejores condiciones laborales de los trabajadores y la prohibición del trabajo infantil, entre otros puntos. La idea surge en el marco del Fashion Revolution Day, que se desarrolla cada 24 de abril y que conmemora la muerte de más de mil trabajadoras textiles en Bangladesh, aplastadas tras el derrumbe del edificio en el que laboraban.
Otro ejemplo de este nuevo activismo es “The true cost”, un documental dirigido por el estadounidense Andrew Morgan y que causó gran impacto en Cannes este año. Su temática son los excesos de la industria textil y del vestuario. Entre ellos, el uso mortal de plaguicidas en la cosecha de algodón en India y la contaminación en muchos ríos de ese país, debido al uso de químicos en fábricas de ropa; las increíbles montañas de vestimenta desechada por variados y pequeños defectos en Haití, al lado de la pobreza más extrema; o el suicidio de miles de productores de algodón en el sur de Asia, debido a las deudas contraídas por la compra de semillas transgénicas.
El documental reúne entrevistas a personas influyentes y líderes en el mundo de la moda, incluyendo a Stella McCartney, Livia Firth y Vandana Shiva, quienes abogan por un urgente y nuevo criterio en la industria.
Vestir la miseria ajena
Para la investigadora española Patricia Soley­Beltrán, autora del libro Divinas: Modelos, poder y mentiras, ganador del Premio Anagrama de Ensayo, el nuevo movimiento de la industria “es de gran trascendencia y evolucionará hasta donde las compañías sepan reaccionar, a riesgo de perder su clientela”.
Para Soley­Beltrán, “si la industria no deja atrás las condiciones de explotación de recursos físicos y de personas, cada vez más consumidores responsables la abandonarán”.
Lo dice alguien que no sólo es una historiadora doctorada en sociología: Soley­Beltrán tuvo una exitosa carrera como modelo durante más de una década. Para ella ,“saber captar en profundidad los cambios para poder desarrollar narrativas auténticas, que realmente conecten con los nuevos modos de ver de los consumidores, será lo que haga que una compañía de moda sobreviva o no”.
En América Latina los focos principales en la industria de la moda se concentran en Brasil, México, Colombia y Chile, que más o menos copan el 80% del valor económico de la actividad. En los últimos años, se suma la dinámica actividad de Perú, que se arrima con fuerza a este grupo y que es además un productor relevante de algodón. De hecho a las tradicionales y exitosas semanas de moda que se efectúan en São Paulo, Bogotá y Santiago, Lima suma una plaza cada vez más activa.
En ese contexto nació, en abril pasado, la Asociación de Moda Sostenible del Perú (Amsp). La entidad es la primera de su tipo en la región y busca, por un lado, potenciar a todos los actores que participan en la cadena de valor de la moda y, por otro, que el consumo sea juicioso y consecuente.
“Creemos que la moda debe comportarse con responsabilidad y compromiso: junto con generar beneficios intangibles como felicidad y bienestar, también debe preocuparse del medio ambiente, de las condiciones laborales y sociales de sus colaboradores, artesanos y proveedores”, explica Ornella Paz, una de sus fundadoras.
El objetivo fundamental de Amsp es impactar en la conciencia de los consumidores para que, al adquirir productos relacionados con la moda, se pregunten por su origen.
“Queremos crear conciencia en cada participante del proceso de elaboración de una prenda. Desde la etapa de producción hasta la venta, uso, consumo, distribución y reutilización”, destaca Paz.
En Chile, Pablo Galaz, coordinador de Fashion Revolution, apunta a que “todo lo bello que tiene la creatividad de la moda se ve opacado por la ambición de algunos actores de la industria”. Galaz, quien espera sumar a creadores consagrados de la industria en su iniciativa, enfatiza también el poder de los consumidores como catalizadores del cambio “hacia una industria de la moda más ética”.
Los conceptos que más trabajan en este tipo de agrupaciones son los de asociatividad, especialmente para el acceso a materias primas adecuadas y de calidad; abogan también por la transparencia en el trato con proveedores y el posicionamiento conjunto.
En el caso de América Latina, otro aspecto importante tiene que ver con la apropiación de diseños e ideas de culturas indígenas. Para Patricia Soley­Beltrán se trata de un aspecto importante que debe enfrentar la industria.
“Dar a conocer reconociendo, en justicia, las autorías originales, siempre dará más y mejor rendimiento a una marca que la apropiación indebida”, señala la premiada autora de Divinas, para quien “la ética es una dinámica con la que ganan consumidores y empresas”.
Cadena global
Parte del problema es el crecimiento acelerado de la industria, que hoy factura unos US$300.000 millones a nivel mundial, en un contexto de fuerte competencia global.
Algo se ha avanzado desde la semana fatídica de mayo de 2013, cuando al incendio y colapso del edifico del Rana Plaza de Bangladesh siguió el colapso del techo de una importante fábrica de zapatos en Camboya. El gobierno de Bangladesh, respondiendo a la presión internacional, inició acciones legales contra los dueños del establecimiento y elevó el salario mínimo de los trabajadores del sector. Varios de los contratistas, incluyendo marcas como H&M, Zara, C&A y Tesco, firmaron un acuerdo vinculante para financiar mejoras concretas en las condiciones laborales en los países “maquiladores” del sudeste asiático.
Pero los salarios y condiciones laborales no son la única paradoja de la industria de la moda. El uso de semillas transgénicas de algodón es especialmente intenso en China, el mayor productor mundial, seguido de India. Es además un cultivo extremadamente intensivo en agua. Un reportaje de la National Public Radio mostró hace poco cómo la materia prima (algodón) es producida industrialmente y con altísima tecnología en campos del sur de EE.UU., exportada a Indonesia, donde se elabora con máquinas alemanas, y reexportada a su vez de vuelta a Norteamérica para consumo de las masas. Algo que muy pocos consumidores siquiera sospechan.

autor

Claudio Pereda Madrid

jueves, 29 de octubre de 2015

Last Week Tonight with John Oliver: Fashion (HBO)

Hace UNOS meses en el Programa La semana pasada noche con John Oliver, realizaron Una excelente parodia sobre tema de Como lamentable de la ONU es el consumismo y la Producción NO responsable de ropa. Una # Moda Que No Respeta Derechos Humanos, Laborales Derechos, Comercio Justo, utilizació mano de obra infantil, Entre Otros

domingo, 27 de septiembre de 2015

Alta costura Tejidos de residuos plásticos

Alta costura Tejidos de residuos plásticos

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Por Sondra Kim
El plástico no desaparece. Por un lado, la mayoría de los productos comunes que usamos todos los días están hechos de la misma, o vienen envasados ​​en ella. Además, como los residuos de este material es casi indestructible. Ha estado alrededor por cerca de medio siglo, pero se las arregló para crear el devastadoramente enorme problema ambiental que hemos escuchado mucho sobre. Imagínense: la cantidad de plástico que tirar cada año es suficiente para la vuelta al mundo cuatro veces.
Si bien podemos rechazar botellas de plástico y la prohibición de otros productos desechables de intentar hacer una pequeña contribución al medio ambiente, hay un punto ciego.

Cosas que vestimos

Textiles y botellas de plástico no son tan ajenos como podríamos pensar. De hecho, el 65 por ciento de los textiles que producimos en todo el mundo son sintéticos, la mayoría de los cuales están hechos del mismo material que se dedica a productos ubicuos de un solo uso. Contrariamente a la creencia común, la mayoría de PET  es fabricado específicamente para ser hecha en fibras, no botellas. Eso significa que la carga ambiental de la producción y de los residuos de plástico es una cuestión de prácticas insostenibles en varias industrias, incluyendo la moda.
La propia industria de la moda está lejos de ser inocente: Como el conocimiento acerca de cómo se hacen nuestra ropa crece, llegamos a conocer el verdadero costo de lasprendas. El abuso de las personas y el planeta es el precio que se paga por nuestra adicción a la ropa de gangas precios. Es por eso que los últimos años mostraron una clara tendencia hacia la sostenibilidad, sistemas de circuito cerrado y alternativas de la cuna a la cuna  en el negocio de la moda.

¿Cómo hacen las innovaciones eco-consciente reinventar la industria?

Se inicia con un cambio de mentalidad de cómo las personas deben utilizar los recursos y la reconsideración de un ciclo de vida del producto.
Una de las primeras medidas sostenibles que pioneros en la industria textil está tomando es el diseño de fibras ecológicas. La idea de reciclar plástico para hilo ha sido de alrededor de unos 15 años, pero el empresario holandés con sede en China Monique Maissan explorado más a fondo.
En la mente de muchos adictos a la moda, las palabras «de manera sostenible" han sido durante mucho tiempo sinónimo de "fea de la moda." Sin embargo, este concepto está cambiando, y Maissan fundó la compañía Waste2Wear como parte del cambio.
Ver por ti mismo: telas Waste2Wear fueron presentados recientemente en la colección de alta costura que se inauguró la Semana de la Moda Mercedes-Benz. En AmsterdamCreado por el diseñador de alta costura Monique Collignon, la colección se convirtió en el primer desfile de moda para mostrar la alta costura diseños hechos de 100 por ciento reciclado de botellas PET . El diseñador eligió telas Waste2Wear por su pret-a-porterCouture-Light Collection, también presentado durante el evento de moda de Ámsterdam.3p1.pic
2.picTejido producido responsablemente-para un solo vestido Couture luz tarda 30 botellas de PET del medio ambiente. No es difícil imaginar el impacto positivo de la moda puede tener, si casi toda la colección se compone de prendas elegantes que realmente están hechas de plástico reciclado.
Las colecciones recibieron una ovación de pie, dejando a la moda y de tendencias preguntándose qué la tela, que fluye como la seda y cortinas bellamente, posiblemente puede tener en común con una botella de plástico. Es de plástico! Le tomó mucho esfuerzo para explorar las capacidades de la tecnología de reciclaje que podrían proporcionar los textiles sostenibles que realizan a los estándares más exquisitos.
El resultado, sin embargo, vale la pena y no pasa desapercibido. Recientemente, el fundador y CEO Waste2Wear ha sido reconocido con un premio de negocios de prestigio, y esto no es la primera vez. Este año, Internacional de la Mujer Emprendedora Desafío Fundación otorgará una empresa china por primera vez en la historia del premio. El premio distingue a los empresarios que operan las empresas de manera responsable.Hace un año, la compañía fue galardonada con el Premio del Comité Económico y Social Europeo para la Sostenibilidad.
Puede haber tomado mucho tiempo para que las empresas entienden la importancia de los modelos de negocio que integran los impactos sociales y ambientales, la ética, los derechos humanos y las preocupaciones de los consumidores en sus estrategias y operaciones básicas, pero estamos realmente en el borde de una era en perseguir sostenible prácticas se convierte en la norma. Bueno, una práctica, que convierte los residuos perjudiciales para el medio ambiente en los textiles impresionantes suena como un nuevo estándar para la moda sostenible.
Visita Waste2wear para más información.
Imágenes: Cortesía de Monique Collignon.
Sondra Kim es un escritor del medio ambiente con sede en Shanghai. Piensa en verde, escribe sobre la moda sostenible, estilo de vida, el reciclaje y la contaminación por plástico.
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Programa de autor invitado de TriplePundit ha tenido más de 1.000 colaboradores en el tiempo. Si desea ser un autor invitado, por favor póngase en contacto!

El costo ambiental real de la moda

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Esas ropas hermosas que amamos al desgaste se remontan a los abusos ambientales y de derechos humanos. Un nuevo informe de Rainforest Action Network (RAN) traza la producción de tejidos a base de árbol de nuevo a la deforestación y las violaciones de derechos humanos riesgos. Tejidos como el rayón, viscosa y modales se derivan de los árboles.
En particular, el informe implica a 15 marcas americanas populares, que llama a la moda 15. Incluido en el 15 Moda es gigante de la moda Ralph Lauren. Las otras marcas son Prada, LVMH, Tory Burch, Michael Kors, Vince, Guess, Terciopelo, L Brands, Forever 21, Under Armour, Footlocker, Abercrombie y Fitch, GAIAM, y más allá de la yoga.
Mega plantaciones se han expandido a nivel mundial para mantenerse al día con la demanda de la producción de la tela. El resultado es que las comunidades dependientes de los bosques y los pueblos indígenas están siendo devastados. Más de 20 casos han sido documentados en un área en el norte de Sumatra, Indonesia - propiedad de una empresa, Toba Pulp Lestari (TPL) - en el que la tierra propiedad de la comunidad ha sido tomado por la fuerza y ​​sin consentimiento de la comunidad y luego tajante para dar paso a la tela la producción de celulosa.
Más del 60 por ciento de las personas de la comunidad del Norte de Sumatra de Pandumaan-Sipithuta, donde viven 800 familias indígenas Tano Batak, ganarse la vida tocando la resina del árbol benjuí. Cinco días a la semana, los agricultores benjuí aprovechar la savia de los árboles, y la savia se venden luego a nivel internacional, donde se utiliza para hacer incienso, medicina, barniz y saborizante. Una hectárea de bosque benjuí puede producir $ 5.564 al año. Desde hace más de 13 generaciones, la comunidad ha logrado este recurso forestal, que se llama localmente tombak hamijon. Sin embargo, el gobierno de Indonesia no ha reconocido o reconocida formalmente los derechos de estos pueblos indígenas.
En 2009, el Ministro de Bosques incluyó la tierra de Pandumaan-Sipituhuta en las concesiones dadas a TPL, que quería expandir sus plantaciones para abastecer su pasta de papel y la disolución de la planta de celulosa. Los indígenas tenían tanto sus tierras y sus medios de vida los llevaron porque TPL aclaró los bosques benjuí. Árboles de eucalipto en agua intensiva fueron plantados que secó un río local, privando a las comunidades locales de agua limpia.
Los derechos humanos y el abuso del medio ambiente no sólo están sucediendo en Indonesia, pero también en Sudáfrica, Brasil e incluso Canadá. Esto no es sólo algo que ocurre en los países en desarrollo solamente, sino también en América del Norte. Es un problema global. Cerca de 70 millones a 100 millones de árboles son talados cada año para hacer las telas a base de madera, según el informe de la RAN. La industria se prevé que crezca un 10 por ciento, por lo que el impacto se incrementará.

Lo que las empresas y los consumidores pueden hacer

RAN tiene una lista de recomendaciones para la moda y prendas de vestir a las empresas a abordar y detener los derechos humanos y abusos ambientales en la industria de la pulpa:
  • Hacer un compromiso público para proteger los bosques y los derechos humanos con el fin de eliminar la controvertida compra de componentes de fibra de su cadena de suministro.
  • Desarrollar e implementar una política de tela / productos forestales sourcing que eliminan la fibra controvertido y empresas que contribuyen a la deforestación.
  • Establecer objetivos cuantificables con plazos de rendimiento y esquema de auditoría y medidas de verificación independientes de aplicar la política telas forestales responsables de la empresa.
  • Desarrollar e implementar procedimientos de debida diligencia, los criterios de eliminación y los requisitos de verificación basadas en la evidencia, como parte del plan con plazos.
  • Trabaja con compañeros y otras partes interesadas para abogar por acciones más amplias que aborden las causas subyacentes de la tela de controversia, a reducir los impactos negativos ambientales y sociales de las cadenas de suministro, y el apoyo que permitan a las leyes y reglamentos de ambos países productores y consumidores.
Hay algo que los consumidores pueden hacer. Es muy simple. No compre ropa de la moda 15. Que blusa adorable de Forever 21 podría ser barato a su cartera, pero es probable que viene con un alto costo para el medio ambiente y los pueblos indígenas. Es que no vale la pena comprar.
Hay uno más consumidores que pueden hacer. Es tan simple como una firma virtual.Regístrate de RAN petición de Ralph Lauren, instando al gigante de la moda para implementar políticas de abastecimiento de tela más sostenibles. Imagínese si Ralph Lauren se convirtió en un líder de la industria en la prevención de abusos contra los derechos humanos y ambientales de la producción de la tela? Tal vez, sólo tal vez, podría ser detenido.
Crédito de la imagen: Flickr / crustmania