Mostrando entradas con la etiqueta Jorge Manco Zaconetti. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jorge Manco Zaconetti. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de octubre de 2015

PERUPETRO: EL VIEJO LOTE 1-AB AHORA LOTE 192 EL ESTADO AUSENTE FRENTE A LAS COMUNIDADES NATIVAS

ESCRIBE: JORGE MANCO ZACONETTI (Investigador UNMSM)



Durante el gobierno de transición democrática 2000/2001 se llevó cabo una extensión contractual hasta agosto del 2015 por el lote 1-AB, a favor del nuevo operador Pluspetrol que negoció con la OXY la transferencia de dicho contrato. Éste debía caducar en agosto del 2007 en razón de la renegociación alcanzada durante el primer gobierno del presidente Alan García (22 de marzo de 1986)

Si se hubiese respetado el término del contrato pactado con la OXY sujeto a las normas del Decreto Ley Nº 22774, Bases para los contratos petroleros, según lo estipulado en el numeral 6.9 “Al término del Contrato o a su rescisión, las instalaciones fijas, campamentos, instalaciones de energía y comunicaciones, pasarán a título gratuito a ser propiedad de PETROPERÚ en condiciones operativas”.

Es más, el artículo 6.10 normaba que: “... En todos los casos, al término del plazo que se pacte en el Contrato si fuera antes, PETROPERÜ adquirirá la propiedad de todas las instalaciones de oleoductos, gasoductos y facilidades conexas, libre de todo pago”.

Es importante recordar los alcances y naturaleza de la antigua ley de hidrocarburos que regía la renegociación que se hizó en 1986, pues cuando en el 2001 se extendió la vigencia del contrato con un nuevo operador Pluspetrol por quince años, el organismo promotor y supervisor de los contratos, debió valorizar debidamente los activos que en agosto del 2007 debían ser transferidos al Estado, es decir a PetroPerú a título gratuito. ¿Qué se hizo al respecto?

Sería interesante que algún congresista de la República interrogue a los actuales directivos de PerúPetro si existe algún estudio sobre el valor de los activos que el Estado dejaba de percibir con la nueva extensión contractual por quince años, y si Pluspetrol pagó alguna suma por dichos activos en la renegociación con el agravante que se cambió la naturaleza del contrato de servicios donde los hidrocarburos eran propiedad del Estado, a una de licencia según la nueva ley de hidrocraburos Nº 26221 vigente a partir de agosto de 1993.
El tema es relevante ahora que Pluspetrol, una empresa seriamente cuestionada por la opinión pública, las ONGs ambientalistas, las comunidades nativas del Datem del Marañón y del distrito de Andoas que han experimentado la contaminación de los ríos, lagos y lagunas, con una depredación del medio ambiente donde el principal responsable es la inopia, complacencia e incapacidad del Estado representado por PerúPetro, a pesar de los importantes recursos transferidos por Pluspetrol Norte S.A por medio de las regalías y el impuesto a la renta abonados al fisco.

Se debe tener presente que dicho lote está ubicado en la selva nororiental (Andoas, provincia Datem del Marañón) colindante con el Ecuador y que se encuentra en producción desde los años 70 del siglo pasado primero bajo responsabilidad de la Occidental PetroleumCompany (OXY), y a partir del 2001 por la petrolera argentina Pluspetrol que se convertiría después en Pluspetrol Norte S.A. incorporando socios chinos y coreanos con la venta de participaciones en el capital social.

Es más, con la producción conjunta del lote 8 (Trompeteros) y 1-AB Pluspetrol Norte S.A. se constituye en el principal productor de crudo básicamente pesado que se tiene que exportar por la inviabilidad técnica de nuestras refinerías para procesar dicho hidrocarburo.

El lote 1-AB ahora lote 192 tiene importantes reservas probadas, probables y posibles que lo hacen atractivo para sus actuales operadores y otras empresas interesadas, más su ubicación estratégica cercana a los lotes 64, 67, 39 y otros lo convierten en un centro gracias a la infraestructura que en algún momento debió pertenecer al Estado es decir a PetroPerú.

LOS HISTÓRICOS PASIVOS AMBIENTALES

Si bien Perúpetro es el organismo estatal responsable de la promoción de la inversión en el sector y de supervisar los contratos de hidrocarburos, y espera realizar una licitación internacional donde supuestamente habrían varios interesados, entre ellos los actuales contratistas de Pluspetrol Norte. Sin embargo, la pregunta central en esta coyuntura crítica es la solución a los pasivos ambientales heredados de las operaciones de la OXY desde 1973 hasta el 2000 y a partir del 2001 bajo responsabilidad de Pluspetrol Norte S.A.

Según el mismo Presidente de PerúPetro, Ing. Luis Ortigas reconoce en declaraciones periodísticas la inopia e incompetencia de organismo público en la regulación ambiental pues él mismo señala: “En los contratos vamos a poner algo que hasta ahora no se estipulaba, que es que en la garantía corporativa se debe garantizar también la ejecución del saneamiento de impactos ambientales". Esto es importante, por que eso antes no estaba garantizado.

Ello se va a introducir en los nuevos contratos que se firmen a futuro, y en el contrato que se firme con el próximo concesionario del lote 192 (Diario Gestión 4/3/15)

En verdad extraña la tardanza por algo que se debió hacer tiempo atrás. Al respecto se debe recordar las protestas sociales y las tomas de los pozos de Andoas por los nativos en el 2009 por la grave contaminación por las operaciones del lote 1-AB.

Según declaraciones de la empresa para poder extraer 3 barriles, dada la naturaleza del crudo pesado, se hacía necesaria la inyección de 97 barriles de aguas tóxicas con químicos que una vez obtenido el crudo eran vertidas al medio ambiente contaminando ríos, lagos y lagunas emprobreciendo a la madre naturaleza. Por ello, el gobierno de ese entonces por la presión de las comunidades nativas se comprometió a la Pluspetrol a la reinyección de las aguas tóxicas cuestión que se práctica desde el 2010.

Si de verdad se pretende fortalecer a la petrolera estatal PetroPerú S.A. esta debiera tener participación en las operaciones del lote 1-AB ahora denominado lote 192, para alcanzar la integración vertical, que se constituye en la forma técnica y eficiente de operar en el sector de hidrocarburos, lo que permite captar la renta petrolera, así los precios estén sobre los US $ 50 dólares al barril.

Siempre hemos abogado por la transferencia del 100 por ciento de los derechos y obligaciones del lote 1-AB hacia PetroPerú en razón de la rentabilidad del negocio, las reservas y el potencial de hidrocarburos que encierra y la importancia geoestratégica del lote. En todo caso una participación minoritaria del 49 por ciento en la producción de dicho lote sería importante en función del proyecto de modernización de la refinería de Talara que podría procesar crudo pesados, lo cual agrega más valor a las operaciones productivas del lote 192.

El cuadro “Pluspetrol Norte S.A.: Ingresos Totales de la Empresa y Pagos de Regalías” expone los ingresos obtenidos desde el 2001 al 2014 que tienen una tendencia creciente desde el 2002 gracias al aumento de los precios internacionales del crudo y a pesar a la disminución de la produccíón que se inició bordeando los 40 mil barriles en el 2001 para reducirse a menos de 15 mil barriles a la fecha.

Con el cambio en la naturaleza del contrato Pluspetrol abona una tasa de regalías del 30 por ciento y ello ha permitido que desde el 2001 al 2014 por las operaciones del lote 1-AB se pague por concepto de regalías más de US$ 1,933 millones de dólares y en el lote 8 un promedio de US$ 1,055 millones.

Es decir, entre el 2001 al 2014 el Estado a través de PerúPetro ha captado un valor equivalente por regalías de US$ 2,989 millones de dólares según se puede observar en el cuadro respectivo. Con esos montos hubiese sido posible financiar un fondo contingente para la remediación ambiental conjuntamente con la garantía corportiva que hoy tardíamente se piensa imponer en los nuevos contratos, cuando los pasivos ambientales son una descarnada realidad.


En verdad, si reconocemos que el objetivo empresarial es la maximización de beneficios es rol del Estado regular con eficiencia, transparencia y justicia las operaciones en salvaguarda del medio ambiente y del futuro de generaciones de peruanos de la Amazonía.

viernes, 18 de septiembre de 2015

DERRUMBE DEL IMPUESTO A LA RENTA MINERO Y DEL CANON 2014 PERÚ: CANON SÍ, MINERÍA NO

ESCRIBE: Jorge Manco Zaconetti (Investigador UNMSM)


Ante la evidente incapacidad del ministro de energía y minas, algún asesor debiera decirle al Presidente de la República que no puede hacer declaraciones tan desatinadas con respecto al proyecto Conga, al señalar que el mismo es “un proyecto intrascendente para la historia del Perú”, pues es un proyecto privado, que ha sido una fuente de conflicto que ha paralizado las inversiones mineras en Cajamarca, con amplia difusión en el resto de país. 

Ello plantea varios problemas, sobre el rol del estado y la promoción de las inversiones, particularmente mineras que han aumentado significativamente atraídas por los altos precios de los productos mineros, la estabilidad contractual, el permisivo marco tributario y los bajos costos de producción convirtiéndose en una fuente renovada de conflictos sociales que traban importantes proyectos que teóricamente comprometen más de 57 mil millones de dólares en el próximo quinquenio. 

Dichas afirmaciones contradicen las supuestas prioridades que tendría la inversión privada y demuestra la orfandad de ideas del primer mandatario no solamente sobre la importancia de la inversión comprometida por la Minera. Yanacocha en el proyecto Conga, sino el punto de quiebre que significaría para otras inversiones en diferentes proyectos mineros que el país necesita para asegurar su crecimiento en un contexto de incertidumbre de la economía mundial.

Así, como hemos apostado por las inversiones del proyecto de modernización de Talara que suponen inversiones superiores a los 3,500 millones de dólares, las mismas que se incrementarían si es que se aplica el efecto multiplicador y acelerador de la inversión, que tendrá efectos expansivos en la economía del norte y resto del país. 

Del mismo modo debiéramos apostar por el proyecto Conga con la debida responsabilidad social, ambiental y tributaria, dialogando y convenciendo a la población cajamarquina, en especial campesina pues en el balance entre los efectos positivos y negativos de la inversión en dicho proyecto, la región y el país resultaría beneficiado, si es que se superan las observaciones legítimas al estudio de impacto ambiental.

El primer servidor del país no puede afirmar que un proyecto que compromete más de 4,000 millones de dólares sea un “proyecto intrascendente” para el país. Con las inversiones mineras se trata de maximizar el “valor de retorno”, es decir los sueldos y salarios pagados, las compras locales y los impuestos abonados al fisco. Es más,  así el grueso del capital constituya maquinaria importada hay un efecto expansivo, pues en el futuro habrá también un efecto multiplicador y acelerador de la inversión tanto a nivel regional y nacional.

La necesidad de nuevos proyectos mineros resultan indispensables para asegurar el crecimiento económico que con todas sus distorsiones y perversidades genera riqueza que en segunda instancia permite la lucha redistributiva sea por mejores salarios, más recursos para las regiones vía canon y regalías más otros ingresos fiscales, como el gravamen y el impuesto especial a la minería.

 Ello es más urgente y necesario ante el derrumbe del impuesto a la renta pagado por las empresas del sector minero en el período correspondiente al período enero/octubre 2012 en relación al período similar del año 2012, y que afectará aún más el canon minero por distribuir para el período junio 2014/ mayo 2015 un período electoral, crítico desde el punto de vista político que afectará las futuras inversiones en especial del sector minero.

CAÍDA DEL IMPUESTO A LA RENTA Y OTROS INGRESOS FISCALES

En el cuadro respectivo para el período enero/octubre 2013 en relación al 2012 se verifica la fuerte disminución del impuesto a la renta captado por el fisco de las operaciones mineras, gracias al carácter deducible de las nuevas regalías mineras, el impuesto especial a la minería y el gravamen minero. Si a ello se suma las diversas partidas que también tienen la consideración de gasto deducible podemos entender la drástica disminución del impuesto a la renta pagado por la actividad minera.

En realidad al mes de octubre del 2013, el estado ha dejado de percibir 3,073 millones de nuevos soles lo que constituye una variación negativa del 34 por ciento, la misma que afectará gravemente la determinación del canon minero para el período junio 2014/ mayo 2015, en un ciclo político electoral de nuevas autoridades regionales y locales.

Es decir, se prevé un “nuevo incendio en la pradera” en las regiones mineras ante un gobierno que ha demostrado una evidente mediocridad en el manejo y administración de los conflictos sociales.

El impuesto a la renta al pasar de 9,111 millones de nuevos soles en el período enero/octubre 2012 a 6,037 millones en el período enero/octubre del 2013 mantendrá esta tendencia al cierre del 2013. Se debe recordar que el impuesto a la renta abonado por las empresas constituye la base económica en la determinación del canon, pues por decisión del estado el 50 por ciento del impuesto se transforma en canon minero. 

En el mismo sentido, los nuevos ingresos fiscales establecidos por el nuevo marco tributario vigente desde octubre del 2011  a la fecha como el gravamen minero que abonan las empresas con contratos de estabilidad jurídica y tributaria, para el período en referencia, enero/octubre 2013 en relación al 2012, también disminuye al pasar de 721 millones a 620 millones de nuevos soles, lo que representa una variación negativa del 14 por ciento.

Igualmente el impuesto especial a la minería que en la práctica sustituye al llamado aporte voluntario del gobierno aprista transita  de los 353 millones de nuevos soles a los 253 millones con una disminución absoluta de 100 millones menos lo que representa una variación negativa del 28 por ciento.

Por último las nuevas regalías mineras también disminuyeron al pasar de los 445 millones de nuevos soles a 380 millones para el mismo período, con una disminución relativa del 15 por ciento. Como las nuevas regalías, el impuesto especial y el gravamen minero se aplican sobre el margen de la utilidad operativa, el menor ingreso y utilidades de las mineras obtenido en el 2013 estaría explicando parte del derrumbe en estos ingresos tributarios.

En síntesis el fisco ha dejado de captar por concepto de impuesto a la renta hasta octubre del 2013, la suma de 3,073 millones de nuevos soles que afectarán la determinación y distribución del canon minero del período junio 2014/ mayo 2015. Esta disminución ha sido en parte compensada por los 1,254 millones de nuevos soles captados por el impuesto especial a la minería, las nuevas regalías mineras y el gravamen minero.

Por tanto, el nuevo marco tributario seguirá afectando la recaudación del impuesto a la renta y por tanto la base económica que determina el canon minero y su distribución entre los gobiernos locales distritales, provinciales, gobiernos regionales y universidades públicas, lo cual será una fuente renovada de conflictos sociales. 

Por ello, el gobierno debe repensar toda modificación en la fórmula de distribución del canon minero al margen de los importantes montos que pudieran existir en las cuentas de los gobiernos locales y regionales. Se trata de agilizar y promover las inversiones regionales en proyectos de infraestructura, proyectos productivos, educación y salud de calidad y lucha contra la pobreza.

Si la base en la determinación del canon minero que es el impuesto a la renta disminuye por una serie de factores que van desde los menores precios de los minerales, menores ingresos de las empresas, marco tributario permisivo, gastos deducibles que afectan la utilidad imponible para el año fiscal 2013, qué sentido político tendría modificar la fórmula de distribución del canon minero, que sin dudas afectará los intereses de los gobiernos locales y regionales, promoviendo mayores conflictos sociales y por tanto trabando las inversiones mineras que el país demanda para asegurar el crecimiento económico.

viernes, 17 de enero de 2014

Derrumbe del impuesto a la renta minera y del canon 2014

Autor: Jorge Manco Zaconetti* 


Ante la evidente incapacidad del ministro de energía y minas, algún asesor debiera decirle al Presidente de la República que no puede hacer declaraciones tan desatinadas con respecto al proyecto Conga, al señalar que el mismo es “un proyecto intrascendente para la historia del Perú”, pues es un proyecto privado, que ha sido una fuente de conflicto que ha paralizado las inversiones mineras en Cajamarca, con amplia difusión en el resto de país.

Ello plantea varios problemas, sobre el rol del estado y la promoción de las inversiones, particularmente mineras que han aumentado significativamente atraídas por los altos precios de los productos mineros, la estabilidad contractual, el permisivo marco tributario y los bajos costos de producción convirtiéndose en una fuente renovada de conflictos sociales que traban importantes proyectos que teóricamente comprometen más de 57 mil millones de dólares en el próximo quinquenio.

Dichas afirmaciones contradicen las supuestas prioridades que tendría la inversión privada y demuestra la orfandad de ideas del primer mandatario no solamente sobre la importancia de la inversión comprometida por la Minera Yanacocha en el proyecto Conga, sino el punto de quiebre que significaría para otras inversiones en diferentes proyectos mineros que el país necesita para asegurar su crecimiento en un contexto de incertidumbre de la economía mundial.

Así, como hemos apostado por las inversiones del proyecto de modernización de Talara que suponen inversiones superiores a los 3,500 millones de dólares, las mismas que se incrementarían si es que se aplica el efecto multiplicador y acelerador de la inversión, que tendrá efectos expansivos en la economía del norte y resto del país.

Del mismo modo debiéramos apostar por el proyecto Conga con la debida responsabilidad social, ambiental y tributaria, dialogando y convenciendo a la población cajamarquina, en especial campesina pues en el balance entre los efectos positivos y negativos de la inversión en dicho proyecto, la región y el país resultaría beneficiado, si es que se superan las observaciones legítimas al estudio de impacto ambiental.

El primer servidor del país no puede afirmar que un proyecto que compromete más de 4,000 millones de dólares sea un “proyecto intrascendente” para el país. Con las inversiones mineras se trata de maximizar el “valor de retorno”, es decir los sueldos y salarios pagados, las compras locales y los impuestos abonados al fisco. Es más, así el grueso del capital constituya maquinaria importada hay un efecto expansivo, pues en el futuro habrá también un efecto multiplicador y acelerador de la inversión tanto a nivel regional y nacional.

La necesidad de nuevos proyectos mineros resultan indispensables para asegurar el crecimiento económico que con todas sus distorsiones y perversidades genera riqueza que en segunda instancia permite la lucha redistributiva sea por mejores salarios, más recursos para las regiones vía canon y regalías más otros ingresos fiscales, como el gravamen y el impuesto especial a la minería.

Ello es más urgente y necesario ante el derrumbe del impuesto a la renta pagado por las empresas del sector minero en el período correspondiente al período enero/octubre 2012 en relación al período similar del año 2012, y que afectará aún más el canon minero por distribuir para el período junio 2014/ mayo 2015 un período electoral, crítico desde el punto de vista político que afectará las futuras inversiones en especial del sector minero.

CAÍDA DEL IMPUESTO A LA RENTA Y OTROS INGRESOS FISCALES
En el cuadro respectivo para el período enero/ octubre 2013 en relación al 2012 se verifica la fuerte disminución del impuesto a la renta captado por el fisco de las operaciones mineras, gracias al carácter deducible de las nuevas regalías mineras, el impuesto especial a la minería y el gravamen minero. Si a ello se suma las diversas partidas que también tienen la consideración de gasto deducible podemos entender la drástica disminución del impuesto a la renta pagado por la actividad minera.


En realidad al mes de octubre del 2013, el estado ha dejado de percibir 3,073 millones de nuevos soles lo que constituye una variación negativa del 34 por ciento, la misma que afectará gravemente la determinación del canon minero para el período junio 2014/ mayo 2015, en un ciclo político electoral de nuevas autoridades regionales y locales. Es decir, se prevé un “nuevo incendio en la pradera” en las regiones mineras ante un gobierno que ha demostrado una evidente mediocridad en el manejo y administración de los conflictos sociales.

El impuesto a la renta al pasar de 9,111 millones de nuevos soles en el período enero/octubre 2012 a 6,037 millones en el período enero/octubre del 2013 mantendrá esta tendencia al cierre del 2013. Se debe recordar que el impuesto a la renta abonado por las empresas constituye la base económica en la determinación del canon, pues por decisión del estado el 50 por ciento del impuesto se transforma en canon minero.

En el mismo sentido, los nuevos ingresos fiscales establecidos por el nuevo marco tributario vigente desde octubre del 2011 a la fecha como el gravamen minero que abonan las empresas con contratos de estabilidad jurídica y tributaria,para el período en referencia, enero/ octubre 2013 en relación al 2012, también disminuye al pasar de 721 millones a 620 millones de nuevos soles, lo que representa una variación negativa del 14 por ciento. Igualmente el impuesto especial a la minería que en la práctica sustituye al llamado aporte voluntario del gobierno aprista transita de los 353 millones de nuevos soles a los 253 millones con una disminución absoluta de 100 millones menos lo que representa una variación negativa del 28 por ciento.

Por último las nuevas regalías mineras también disminuyeron al pasar de los 445 millones de nuevos soles a 380 millones para el mismo período, con una disminución relativa del 15 por ciento. Como las nuevas regalías, el impuesto especial y el gravamen minero se aplican sobre el margen de la utilidad operativa, el menor ingreso y utilidades de las mineras obtenido en el 2013 estaría explicando parte del derrumbe en estos ingresos tributarios.


En síntesis el fisco ha dejado de captar por concepto de impuesto a la renta hasta octubre del 2013, la suma de 3,073 millones de nuevos soles que afectarán la determinación y distribución del canon minero del período junio 2014/ mayo 2015. Esta disminución ha sido en parte compensada por los 1,254 millones de nuevos soles captados por el impuesto especial a la minería, las nuevas regalías mineras y el gravamen minero.
Por tanto, el nuevo marco tributario seguirá afectando la recaudación del impuesto a la renta y por tanto la base económica que determina el canon minero y su distribución entre los gobiernos locales distritales, provinciales, gobiernos regionales y universidades públicas, lo cual será una fuente renovada de conflictos sociales.
Por ello, el gobierno debe repensar toda modificaciónen la fórmula de distribución del canon minero al margen de los importantes montos que pudieran existir en las cuentas de los gobiernos locales y regionales. Se trata de agilizar y promover las inversiones regionales en proyectos de infraestructura, proyectos productivos, educación y salud de calidad y lucha contra la pobreza.
Si la base en la determinación del canon minero que es el impuesto a la renta disminuye por una serie de factores que van desde los menores precios de los minerales, menores ingresos de las empresas, marco tributario permisivo, gastos deducibles que afectan la utilidad imponible para el año fiscal 2013, qué sentido político tendría modificar la fórmula de distribución del canon minero, que sin dudas afectará los intereses de los gobiernos locales y regionales, promoviendo mayores conflictos sociales y por tanto trabando las inversiones mineras que el
país demanda para asegurar el crecimiento económico.

* Investigador UNMSM