Una gran cantidad de propuestas se han planteado en los últimos años sobre la forma en que la comunidad mundial puede poner en marcha una economía verde y, en efecto, la transición de la dependencia de combustibles fósiles. Dirección muchas de esas propuestas es el reconocimiento de que el cambio es más exitoso cuando se tiene el apoyo de los gobiernos y los ciudadanos privados. Y como la historia ha demostrado, las asociaciones público-privadas no solo aumentan el acceso a la financiación de nuevas empresas, pero también incentivar el diálogo, la cooperación y nuevas ideas.
Desde finales del siglo 18, América del Norte se ha beneficiado de la tecnología que ha ayudado a mecanizar la economía occidental. No sólo construye los coches, sino también toda una forma de pensar acerca de lo que la norma del mundo de la vida debe ser similar. Se levantó ciudades de la pobreza, encendió las escuelas y las empresas, y renovó la forma en que miramos nuestra industria alimentaria. Esta tecnología pasado, mientras que a menudo considerado como la ruina a una economía más verde, tiene al menos parte de la clave de cómo se encuentra la nueva tecnología para una revolución de las energías renovables.
Cualquier asociación público-privada debe tener en cuenta las ventajas de que la tecnología ahora anticuado, y las inversiones financieras que no sólo han mantenido industrias que se benefician de los combustibles fósiles, sino también a la economía mundial en su conjunto. Pero no menos importante, se requiere un cambio de mentalidad en la forma en que la fuente de energía y su interrelación a cómo sobrevivir en el planeta.
Los siguientes pasos se aplican a nivel nacional, con puntos de referencia globales que ayuden a asegurar una transición de la dependencia internacional de los combustibles fósiles para el año 2030:
Establecer subvenciones para el carbón, el gas natural y otras industrias de combustible de origen fósil para redirigir su tecnología y las inversiones en energía renovable. Los incentivos serían generosas, pero dirigido específicamente para apoyar la migración y la eliminación gradual de los combustibles a base de carbono.Se esperaría que los candidatos que presenten planes de negocios detallados que describen sus estrategias para una transición exitosa a uno o más sectores de energías renovables, incluidas las tecnologías de exploración.
Establecer puntos de referencia para la investigación y el desarrollo con subsidios adicionales para cada fase de la parte de desarrollo del programa.
Al mismo tiempo, introducen plazos para la eliminación gradual de la oferta de combustibles fósiles, estos cambios serían obligados por cambios en el código de impuestos graduales y otras leyes que favorecen la inversión en energía renovable.
Dado que muchas de las industrias de combustibles fósiles afectados se benefician de las inversiones internacionales, los plazos y parámetros anteriores se podrían establecer a través del consenso global.
Fomentar las asociaciones en la investigación que ayudan a promover cambios en todos los ámbitos de las industrias afectadas como el transporte, la generación de energía, las comunicaciones, tanto en el nivel nacional y local.
Las asociaciones podrían incluir la creación de redes educativas que ayudan a inspirar a los cambios a nivel social, como a) los programas de primaria y secundaria, concursos o excursiones para los estudiantes en las industrias locales o b) becas para impulsar la investigación y la formación en las industrias de energía renovable.
La reciente conferencia COP21 tomó el primero de muchos pasos para estimular la eliminación global del desarrollo de combustibles fósiles. Pero la construcción de un camino viable hacia su reemplazo más probable es que tendrá que ser implementado a nivel nacional o regional. Las lecciones aprendidas y los beneficios obtenidos a lo largo del camino, sin embargo, se pueden compartir a través de las asociaciones mutuales que aseguran la transición del mundo de tecnologías energéticas más limpias y más eficaces.
Según estudios de varios gobiernos, aproximadamente en el año 2050 habrá un déficit de tierra fértil para plantar alimentos para las aproximadamente 9.6 millones de personas, haciendo a la agricultura vertical, la mejor opción para solucionar nuestro problema. Actualmente se estima que el territorio de la Tierra utilizado para la agricultura es equivalente a toda América del Sur, y si se cumple la predicción sobre la cantidad de personas en el año 2050, tendríamos que añadir a esa estimación un pedazo de territorio equivalente a Brasil. Es por esto que se empieza a considerar plantar de manera vertical dentro o a las orillas de las ciudades, obteniendo múltiples beneficios económicos y ecológicos. La reducción de contaminación del agua y tierra por fertilizantes y pesticidas, el decremento en la tala de árboles y la maximización de cosechas son algunos de los más grandes beneficios que este nuevo concepto tiene que ofrecer. Sin embargo éste no sería un proyecto viable, claro, si no existieran beneficios económicos derivados de la implementación de este programa, como la generación de empleos, reducción de costos de transportación y decremento de pérdidas económicas causadas por cosechas mal logradas. En este texto se compararán y contrastarán las diferentes posturas e ideas de algunos expertos en el campo respecto a los pros y contras de esta nueva propuesta, así como los beneficios económicos y ecológicos de cambiar la forma de plantar.
Hoy en día ha sido aceptado por la mayoría de los gobiernos que el mayor responsable de los efectos invernaderos y el calentamiento global es el sector agrícola, pues además de dañar la tierra donde se siembra, el 20% de la producción de gasolina es dedicado a la transportación de alimentos, y aproximadamente el 70% del agua fresca para la irrigación de las plantas, haciéndola inutilizable al contaminarla con fertilizantes, pesticidas y herbicidas. Estudiando los aspectos ecológicos en ¨The Vertical Farmer¨, Amy Feldman nos dice que es bueno considerar los plantíos verticales pues los beneficios ecológicos derivados de éstos son demasiados. ¨El mayor contaminante es el sector agrícola. Amo como se ve un campo de trigo, pero es un precio demasiado caro plantar fuera de las ciudades- 40.5 por ciento de la Tierra es usada para la agricultura¨ (Feldman, 2009). Amy en su artículo afirma que si dejamos de plantar en el campo y lo hacemos en las ciudades, dejaríamos de contaminar tanto al planeta. Dejaríamos de contaminar la tierra y el agua con pesticidas e insecticidas, se dejaría de talar tantos arboles, la producción de monóxido de carbono se vería reducida significativamente ya que las cosechas ya no tendrían que ser transportadas a otros lugares y dejaríamos de erosionar la tierra.
Al igual que Feldman, Ehrenberg dice que plantar verticalmente en las ciudades es lo mejor que le puede pasar al planeta, afirma que el precio que la Tierra está pagando por la sobre populación podría ser resuelto con la Agricultura Vertical en las ciudades. ¨Los beneficios de la agricultura urbana van desde satisfacer una necesidad concreta para la creciente población en el planeta, hasta reducir guerras peleadas por recursos naturales.¨ (Ehrenberg 2008) La autora dice que si plantamos dentro de las ciudades ya no se necesitaría transporte, entonces ya no se usaría gasolina y no se emitirían tantos gases de efecto invernadero a la atmósfera. Además ya no acabaríamos con tantos bosques y el CO2, que es el mayor responsable del efecto invernadero y calentamiento global, podría ser capturado en mayores cantidades por los árboles. El decremento en la producción de gases de efecto invernadero, ahorro del agua y mejor aprovechamiento del suelo, son algunos de los beneficios que trae consigo la Agricultura Vertical. Además de ayudar al medio ambiente en el campo, dentro de las ciudades se reciclaría el agua gris para abastecer las plantas.
Desde un punto de vista personal, la Agricultura Vertical es una de las ideas más innovadoras e inteligentes que se han presentado en los últimos años. No solamente empezaría por hacer un verdadero cambio en la lucha contra el calentamiento global, si no que representa un estilo de vida e industria completamente nueva. Además me parece una excelente opción tratar las aguas residuales para suministrar al edificio con agua, sería una gran forma de contaminar menos el agua. Además la idea de que los residuos sean quemados para producir energía para mantener andando el edificio es fenomenal. Personalmente, la idea de tener al alcance frutas y verduras 100% frescas a 10 min de mí y saber que estoy contribuyendo a la salvación del planeta Tierra, no tiene precio.
Dickson Despommier, pionero y creador del concepto de la Agricultura Vertical, en su publicación titulada ¨The Rise of Vertical Farms¨ argumenta que plantar verticalmente dentro de las ciudades tiene muchos beneficios económicos. Según el creador del concepto de la Agricultura Vertical, éste tipo de práctica agrícola podría generar muchos empleos y ser una industria mucho más rentable. ¨Transportar la comida desde muy lejos agrega costo, por el consumo de gasolina, gastos de transportación e impuestos si es un producto importado, además de pérdidas significantes cuando los productos se echan a perder¨ (Despommier, 2007) Como lo dice Despommier en su artículo, todos estos gastos se verían prácticamente eliminados, pues al plantar dentro de las ciudades, los alimentos estarían al alcance del consumidor. Además una nueva oportunidad de trabajo sería creada dentro de la ciudad porque se necesitaría personal en laboratorios, en campo, en tratamientos de aguas residuales, aprovechamiento de los residuos para generar energía, cuidado de las plantas, ventas y personal administrativo. ¨En Nueva York, es teóricamente posible sacar 100 millones de kilowatts por hora de electricidad de los residuos de los caños, suficiente para mantener a cuatro granjas de treinta pisos¨ (Despommier, 2007) Además se podrían utilizar los residuos de la ciudad para generar la energía necesaria para mantener en funcionamiento al edificio.
A continuación un video sobre el proyecto de este gran hombre, y algunos diseños sobre cómo se vería dicha granja vertical.
Por otro lado Rachel Ehrenberg, en ¨Let’s Get Vertical¨, dice que todo esto es muy ideal y que en realidad hay muchos obstáculos para que sea un negocio rentable. ¨Con la agricultura vertical el mayor reto es competir con estructuras más lucrativas y encontrar lugar. Las pocas ganancias de un negocio de un solo piso no pueden competir con las ganancias ofrecidas por un edificio entero, y es caro tener un edificio entero¨ (Ehrenberg 2008) Si se lleva a cabo la agricultura vertical solo en los techos de edificios, como menciona Ehrenberg, no sería un negocio rentable, y construir un edificio totalmente equipado para solamente hacer esto cuesta mucho dinero. Aunque es un gran reto económico apostar tanto dinero en algo que no se sabe si funcionará o no, es casi un hecho de que ésta es la mejor decisión que puede ser tomada en siglos.
Personalmente, considero que la agricultura vertical tiene muchos más beneficios económicamente hablando que dificultades. Me parece que los costos para construir un edificio donde se pueda lograr esto, van a ser muchos menores que las ganancias que a largo plazo se obtendrían. Las empresas agrícolas verticales tendrían a su más grande mercado a solo unas cuadras de distancia, haciendo mucho mayor el mercado al que pueden llegar a alcanzar. Las compañías que hagan esto crearían muchos empleos, además de que las ciudades se pueden empezar a desarrollar económicamente y así mejorar la calidad de vida de las personas.
En conclusión, si para aproximadamente el año 2050 no hemos llegado a un acuerdo y a una solución a nuestro problema mundial que se ve venir, acabaremos aún más rápido con la tierra y habrá hambre mundial. Es por eso que es importante ir considerando a la agricultura vertical como una solución a nuestros problemas. Esta alternativa haría que los costos de las frutas y verduras, hortalizas y demás alimentos, redujeran el costo significativamente, siendo una alternativa para combatir el hambre en África y la desnutrición. No me cabe duda de que es posible crear un edificio autosustentable que pueda solucionar nuestros problemas. Personalmente, me encanta la idea de tener al alcance frutas y verduras 100% frescas a 10 min de mí y saber que estoy contribuyendo a la salvación del planeta, pues hoy en día, con el estilo de vida que llevamos, estamos acabando con él día con día. Me agrada mucho la idea de hacer plantíos verticales en las ciudades
La agricultura vertical sin duda alguna, tiene mucho futuro. Es un campo en el que se pueden desarrollar nuevas tecnologías en hidroponia, cultivos, reciclaje de agua, generación de energía, empleos y comida orgánica. En el futuro esta industria puede ser nuestra única opción para contrarrestar todo el daño que le hemos causado al planeta
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Bibliografías
Ehrenberg, Rachel. "Let's Get Vertical." Science News 11 Oct. 2008: 16. Proquest. Web. 26 Aug. 2010.
Despommier, Dickinson. "The Rise of Vertical Farms." Scientific American Nov. 2009: 80-87. EBSCO. Web. 26 Aug. 2010.
Feldman, Amy. "The Vertical Farmer ." Popular Science July 2007: 45. Proquest. Web. 24 Aug. 2010.